martes, 22 de enero de 2013


CUENTOS   DE   PAZ.

Dos pequeños cuentos que nos pueden ayudar a comprender el significado profundo de la paz.







BUSCANDO LA PAZ

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico.

Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en su nido...

¿Paz perfecta...?
¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?
El Rey escogió la segunda.
¿Sabes por qué?
"Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."







        CUESTIONARIO
  1. ¿Quién ofrecía un premio y a quién?
  2. ¿Qué tenía que decidir el rey?
  3. Describe, con las oraciones del texto, el primer cuadro.
  4. Describe, con las oraciones del texto, el segundo cuadro.
  5.  Escribe el razonamiento del rey para  escoger la pintura ganadora.







LOS PALILLOS

Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí, vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cual más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado: Tenían que comer con palillos; pero no podían, porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca.

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que, allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía enfrente.


Leyenda china



        CUESTIONARIO
  1. ¿Quién protagoniza este cuento?
  2. Describe la mesa del infierno.
  3. ¿Por qué no podían comer en el infierno con los palillos?
  4. Describe a los comensales del infierno.
  5. Describe a los comensales del cielo.
  6. ¿Cómo comían en el cielo?

ACTIVIDAD 
Elaborar un pequeño cuento o historia relacionado de alguna manera con la paz.  

   Álvar aportó este cuento:


Vidal escribió esta historia:


 

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